Instalación punto de recarga para empresa: guía completa 2026
La instalación de un punto de recarga para empresa no es tan complicada como parece, pero sí hay decisiones importantes que tomar antes de contratar a nadie. El tipo de cargador, la potencia, la ubicación y si vas a pedir la subvención del Plan MOVES III son variables que cambian significativamente el proyecto y el presupuesto.
Esta guía te explica todo lo que necesitas saber para tomar esas decisiones con criterio.
Los tres tipos de cargadores para empresa
No todos los cargadores son iguales. La diferencia más importante es la velocidad de carga, que depende de la potencia:
Wallbox AC (modos 2 y 3): la opción más habitual en empresa
Un wallbox es un cargador de pared de corriente alterna (AC). Es la solución más habitual para empresas porque:
- Precio más accesible: 1.500 € – 4.500 € instalado por punto
- Instalación más sencilla (sin necesidad de obra mayor en la mayoría de casos)
- Suficiente para vehículos aparcados durante la jornada laboral
Potencias habituales:
- 7,4 kW (monofásico): carga completa en 5-8 horas según el vehículo
- 11 kW (trifásico): carga completa en 3-5 horas
- 22 kW (trifásico): carga completa en 1,5-3 horas
Cargadores semirápidos AC (22-43 kW): para aparcamientos con rotación
Para empresas con aparcamientos de uso público o alta rotación de vehículos, los cargadores semirápidos ofrecen tiempos de carga más cortos con una inversión moderada.
Cargadores rápidos DC (50 kW+): para flotas con recarga entre rutas
Los cargadores DC cargan directamente la batería sin pasar por el cargador interno del vehículo, lo que permite tiempos de carga de 20-45 minutos para la mayoría de vehículos. Son la opción para flotas de reparto, taxis, vehículos de servicios o cualquier empresa que necesite recargar entre rutas. Consulta la guía de cargadores para flotas de empresa para dimensionar correctamente la instalación según el patrón de uso.
El coste es significativamente mayor (12.000 € – 30.000 € por punto instalado) pero se amortiza cuando la flota depende de la recarga para seguir operando.
Qué analiza un instalador antes de presupuestar
Un instalador profesional evaluará los siguientes aspectos antes de darte un precio:
1. Potencia eléctrica disponible ¿Cuánta potencia tiene contratada tu empresa actualmente? ¿Hay margen para añadir los cargadores sin superar el máximo contratado? Si no, habrá que ampliar la acometida, lo que añade coste y tiempo.
2. Distancia al cuadro eléctrico La longitud del cableado desde el cuadro hasta los puntos de carga es uno de los mayores factores de variación de precio. A mayor distancia, más coste de materiales y mano de obra.
3. Obras civiles necesarias ¿Hay que abrir rozas, pasar tubería por el exterior, cruzar zonas de paso? Esto puede doblar el coste de la instalación eléctrica.
4. Número de puntos planificados Aunque ahora solo necesites 2 puntos, instalar la infraestructura para 10 desde el principio puede ser mucho más barato que ampliar después.
5. Sistema de gestión de carga Para más de 4-5 puntos, se recomienda un sistema de smart charging que gestione la carga de todos los vehículos sin superar la potencia máxima y optimice el coste energético.
El proceso de instalación paso a paso
Una instalación típica para empresa sigue estos pasos:
- Visita técnica previa: el instalador evalúa la instalación eléctrica existente, mide distancias y determina qué se necesita
- Proyecto técnico: para instalaciones de cierta envergadura, un técnico firma el proyecto
- Materiales y equipos: el instalador suministra los cargadores y los materiales eléctricos
- Instalación eléctrica: cableado, cuadro de protección, tomas de tierra
- Montaje de los cargadores: fijación, conexionado y configuración
- Pruebas y certificación: verificación del funcionamiento y boletín eléctrico
- Documentación: entrega del boletín, manual y certificado de instalación
Una instalación estándar de 2-5 wallbox suele completarse en 1-2 días hábiles. Si quieres ver cómo se reparte el coste de cada una de estas fases, lo tienes desglosado en la guía de precio de un cargador eléctrico para empresa.
Normativa: qué exige la ley para instalar un punto de recarga
Una instalación de recarga en empresa no es un enchufe más: está regulada y debe cumplir varias normas. Conocerlas te ayuda a entender por qué un instalador serio cobra lo que cobra y por qué la documentación importa.
ITC-BT-52 (Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión). Es la instrucción técnica que regula específicamente las instalaciones de recarga de vehículo eléctrico. Define los esquemas de instalación permitidos, las protecciones obligatorias (diferenciales, sobretensiones) y los sistemas de medida. Cualquier instalación debe ajustarse a ella y quedar reflejada en el boletín eléctrico.
Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HE). Obliga a la preinstalación de recarga en aparcamientos de edificios nuevos y en grandes reformas. Para edificios de uso distinto al residencial con más de 10 plazas, la normativa exige dotación mínima de puntos de recarga e infraestructura para ampliarlos. Si tu empresa construye o reforma, esto te afecta directamente.
Sistema de protección y medida. La instalación debe incluir protección diferencial adecuada (tipo A o B según el cargador), protección contra sobretensiones y, en instalaciones de cierta potencia, un sistema de medida que permita el control de consumo.
Comunicación a industria. Según la potencia y la comunidad autónoma, la instalación puede requerir registro o comunicación ante el organismo de industria competente. Un instalador certificado gestiona este trámite como parte del proyecto.
La buena noticia: no tienes que dominar ninguna de estas normas. Un instalador autorizado se encarga de que la instalación cumpla y de emitir la documentación. Pero conviene saber que existen, porque un “electricista de confianza” sin experiencia en recarga puede dejarte una instalación que no cumple —y que te hará perder la subvención.
¿Obra mayor o menor? La mayoría de instalaciones de wallbox en un edificio existente se consideran obra menor y no requieren licencia urbanística completa, solo comunicación previa. Sin embargo, cuando hay obra civil relevante (zanjas en vía pública, refuerzo de acometida, intervención en fachadas protegidas) o cargadores de alta potencia, puede ser necesaria autorización municipal o de industria. Tu instalador determinará el caso en la visita técnica y gestionará los permisos que correspondan, algo que un generalista sin experiencia suele pasar por alto.
Recarga + autoconsumo solar: la combinación que reduce la factura
Cada vez más empresas instalan los puntos de recarga junto con paneles solares de autoconsumo. La lógica es sencilla: si tu flota o tus empleados cargan durante el día, puedes alimentar los cargadores con energía solar producida en tu propia cubierta, a coste prácticamente cero.
Las ventajas para una empresa:
- Reduce el coste energético neto de la recarga hasta un 50% en patrones de carga diurna.
- Aprovecha la cubierta de naves y aparcamientos, que suele estar infrautilizada.
- Es compatible con ayudas de autoconsumo, que pueden sumarse a las de recarga.
No todas las empresas tienen el patrón de uso adecuado (una flota que carga de noche no aprovecha el sol directamente, aunque puede combinarlo con baterías). Por eso conviene que el instalador evalúe tu caso concreto y diga si la combinación tiene sentido para ti.
Por qué no todas las empresas de electricidad sirven
Instalar cargadores de VE requiere conocimiento específico que no todos los electricistas tienen. Un instalador especializado en cargadores:
- Conoce los protocolos OCPP para la gestión de carga
- Está familiarizado con los requisitos de la subvención MOVES III
- Tiene experiencia con las certificaciones y documentación exigida
- Puede dimensionar correctamente la instalación para escalar en el futuro
- Sabe qué equipo recomendar para cada uso (consulta los mejores cargadores para empresa)
Es uno de los motivos por los que en CargadoresEmpresa.com solo trabajamos con instaladores verificados con experiencia demostrada en instalaciones empresariales.
Conclusión: el primer paso es un presupuesto con visita técnica
No existe un precio estándar de instalación que aplique a todas las empresas. El único precio real es el que surge de una visita técnica a tu emplazamiento.
Si quieres conseguir 3 presupuestos de instaladores certificados en tu provincia, con visita técnica incluida, puedes solicitarlos gratuitamente.
Sigue leyendo
- Precio de un cargador eléctrico para empresa — cuánto cuesta cada fase de la instalación.
- Subvenciones MOVES III para empresas — cómo financiar hasta el 40% del proyecto.
- Mejores cargadores eléctricos para empresa — qué equipo encaja con tu uso.
- Cargadores para flotas de empresa — instalaciones con varios puntos y gestión de carga.
Referencia técnica: la instalación de puntos de recarga se regula en la instrucción ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y en el Código Técnico de la Edificación (CTE).
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda la instalación de un punto de recarga en empresa?
Una instalación estándar de 1 a 5 wallbox en una empresa suele tardar entre 1 y 3 días de trabajo. Instalaciones más complejas (cargadores rápidos, muchos puntos, obras civiles) pueden requerir 1 a 2 semanas. A esto hay que añadir el tiempo de tramitación de la subvención si se solicita, que puede ser de 1 a 3 meses.
¿Qué tipo de cargador necesita mi empresa?
Depende del uso. Para empleados que dejan el coche aparcado durante toda la jornada, un wallbox de 7,4 kW o 22 kW es más que suficiente. Para flotas que necesitan recargar en poco tiempo entre rutas, se recomienda un cargador semirápido de 50 kW AC o un cargador rápido DC. Nuestros instaladores te asesoran sin coste antes de presupuestar.
¿Necesito algún permiso o licencia para instalar un punto de recarga en mi empresa?
Para instalaciones de hasta 10 kW en un edificio existente generalmente no se necesita licencia de obra mayor. Para instalaciones más potentes o en edificios con protección especial, puede ser necesaria autorización municipal o de industria. Los instaladores certificados gestionan esta documentación.
¿Qué potencia de cargador necesito?
Para coches aparcados más de 6 horas, 7,4 kW (monofásico) carga completamente la mayoría de vehículos. Para vehículos con mayor batería o menos tiempo disponible, 22 kW (trifásico) es la opción más habitual en empresa. La potencia contratada de tu empresa debe ser suficiente para los cargadores; si no lo es, habrá que ampliarla.
¿Puedo instalar cargadores en un local arrendado?
Sí, pero necesitas autorización del propietario. En el caso de aparcamientos en comunidades de propietarios, la Ley de Propiedad Horizontal permite instalar cargadores para uso propio siempre que no afecte a elementos comunes y se notifique a la comunidad.